¿Por qué era vital escribir sobre América?
Mucho se ha escrito sobre documentación americana y es un privilegio que exista tanta disponible y de tanta riqueza y variedad. Pero, ¿sabes por qué era vital escribir sobre América?
1. Las “Ordenanzas de Descubrimientos y Poblaciones” de 1573
El 13 de julio de 1573, en Segovia, Juan de Ovando plasmó en las Ordenanzas de Descubrimientos y Poblaciones las directrices que iban a sentar las bases del relato oficial de América. Estas normas no solo regulaban la conquista y el asentamiento, sino que establecían un procedimiento riguroso para documentar cada avance de los exploradores, tanto por mar como por tierra:
- Registrar lo observado
“… tomar nota de lo que vier[e]n y sucediere y hacer descripción de ello, poniéndolo en un libro.”
Cada descubridor debía llevar un diario detallado, anotando fenómenos naturales, costumbres indígenas y cualquier hallazgo digno de mención. - Contrastar la información
Diariamente, esas notas se leían en voz alta al resto de la expedición, “para corregirlo o añadir lo que supiesen, teniéndolo todo bien comprobado”. Este ejercicio colectivo garantizaba la fidelidad de los datos. - Canalizar los informes
Una vez completados, los libros se entregaban a la Audiencia correspondiente, que los remitía al Consejo de Indias. Además, el cronista oficial podía reclamar esos documentos amparado por la Ley III, título XII de las Leyes de Indias, asegurando así un archivo centralizado y accesible.
2. ¿Por qué era vital “escribir América”?
- Toma de decisiones: la Corona necesitaba datos rápidos y fiables para legislar territorios tan vastos y diversos.
- Pluralidad de voces: no bastaba con las crónicas oficiales: se pidió informe a aspirantes a cargos públicos, autoridades de Audiencia y a cualquier particular que pusiera pie en Indias.
- Servicio a la Corona: cada carta, memorial o consulta era, al mismo tiempo, un ejercicio de defensa de intereses personales y una contribución al conocimiento imperial.
Carlos I lo dejó claro en su disposición del 11 de enero de 1541:
“Que la correspondencia con las Indias sea libre y sin impedimentos.”
3. Un torrente documental… y una herencia para la historia
José M. de la Peña y Cámara, en su guía de 1958 sobre el Archivo General de Indias, lo describe así:
“El descubridor, el poblador, el fraile, el jesuita, el encomendero, el arbitrista, llenan incansables folio tras folio… narran, piden, proponen, reclaman, protestan, se agravian… hablando a todos, y al rey el primero, con una franqueza y una libertad de expresión que hoy nos resulta extraña.”
Gracias a ese caudal de documentos, hoy los historiadores disponen de un repertorio rico y diverso para reconstruir la América colonial y comprender las motivaciones, temores y ambiciones de quienes forjaron ese nuevo mundo.
🔗 Tu turno
¿Conoces algún testimonio de Indias que te haya sorprendido por su detalle o sinceridad? ¡Compártelo en los comentarios y sigamos escribiendo juntos la historia de América!