Bernal Díaz del Castillo: la otra voz de la conquista
En esta ocasión abrimos espacio a una voz distinta, más humilde, más crítica, más humana, comparado con otros cronista como Hernán Cortés: la de Bernal Díaz del Castillo.
Un soldado, no un jefe; un testigo, no un estratega. Pero también un narrador brillante, que quiso contar lo que había vivido para que no se olvidara a “los de a pie”. Hoy hablamos de su obra monumental: Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.
1. ¿Quién fue Bernal Díaz?
Bernal Díaz del Castillo nació en Medina del Campo (España) hacia 1496 y murió en Guatemala en 1584. Participó como soldado en la expedición de Hernán Cortés y en muchos de los episodios fundamentales de la conquista de México: la llegada a tierras mayas, la entrada en Tenochtitlan, la Noche Triste, la caída de la ciudad azteca…
Años después, ya asentado en Guatemala como encomendero, escribió su Historia verdadera, un texto que no se publicó en vida, pero que acabaría siendo una de las fuentes más valiosas y vívidas sobre la conquista.
2. ¿Por qué escribe su Historia?
Bernal Díaz no era cronista oficial. No escribía por encargo real ni eclesiástico. Escribía por necesidad moral. Su objetivo era doble:
- Corregir lo que consideraba exageraciones o falsedades de otros cronistas, especialmente de Francisco López de Gómara, capellán de Cortés, que jamás estuvo en América.
- Dar voz a los soldados rasos, a los que vivieron y pelearon sin obtener fama ni gloria.
En sus palabras:
“Porque no se diga que mentí, como lo hizo el cronista Gómara, que no vio la tierra ni estuvo en ella, y puso cosas por oídas y por complacer a Cortés…”
Es decir: una historia verdadera frente a una historia interesada.
3. ¿Qué cuenta su obra?
La Historia verdadera de la conquista de la Nueva España es un texto extenso, dividido en más de doscientos capítulos, escritos en tono narrativo y cronológico. Comienza con las primeras exploraciones en el golfo de México y termina con la caída de Tenochtitlan y los años posteriores.
Bernal cuenta:
- Los enfrentamientos con pueblos indígenas.
- Las alianzas políticas.
- La vida cotidiana del ejército.
- Las decisiones de Cortés.
- La valentía y las miserias de los soldados.
Pero lo hace desde una perspectiva personal y coral: él cuenta lo que vio, y cuenta también lo que vivieron sus compañeros. Su voz es la del testigo directo, no la del héroe ni la del historiador profesional.
4. Un estilo fresco, directo y humano
Uno de los mayores méritos del texto de Bernal Díaz es su estilo. Es una prosa espontánea, oral, viva, con modismos, pausas, anécdotas, preguntas retóricas. Lejos de los adornos retóricos de otros cronistas, su lenguaje suena natural, casi conversacional.
Un fragmento famoso dice:
“Y porque se entienda bien quién fue aquel gran Montezuma, y qué manera de hombre era, y cómo tenía su grandeza y ser, lo diré como lo vi, y no como lo cuentan.”
Bernal usa frases como “lo que yo vi”, “como nos dijeron”, “como se verá más adelante”, que acercan al lector a la experiencia vivida, y le otorgan credibilidad.
También emplea fórmulas de humildad, como “si mal no recuerdo”, “según lo que pude entender”. Esto lo convierte en una voz muy humana, llena de dudas, emociones y recuerdos.
5. Una mirada distinta sobre la conquista
Bernal no idealiza ni demoniza. Describe con crudeza los horrores, las matanzas, la codicia de muchos conquistadores. No exalta ni a Cortés ni a sí mismo. Pero tampoco es un cronista indígena ni un defensor de los pueblos originarios.
Es, sobre todo, un cronista del cuerpo a cuerpo, de los caminos polvorientos, del hambre, de las heridas, de las traiciones y también de las esperanzas.
Y por eso, su relato es imprescindible para equilibrar la historia oficial.
6. Publicación y fortuna crítica
Aunque escribió su Historia hacia 1568, no se publicó hasta 1632, casi cincuenta años después de su muerte, en Madrid. La obra permaneció semioculta durante siglos, pero en el siglo XIX y XX fue redescubierta y valorada como una de las grandes crónicas de Indias.
Hoy se estudia no solo como fuente histórica, sino también como ejemplo temprano de literatura testimonial en lengua española.
7. ¿Dónde leerla hoy?
La Historia verdadera está disponible en múltiples ediciones. Recomiendo:
- Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Ed. Carmelo Sáenz de Santa María. Madrid: Historia 16, 1992.
- Edición de bolsillo en Biblioteca Clásica de Alianza Editorial (Madrid, 2006), con introducción crítica.
- Versión digital gratuita en la Biblioteca Virtual Cervantes, con aparato crítico y edición anotada.
En estas breves líneas hemos conocido la voz de un soldado que quiso que se supiera la verdad. Una voz que no grita, pero que resiste al olvido.