Conceptos básicos

Mujeres y hombres en la emigración del siglo XVIII

por Eva Bravo

24 marzo, 2016
marzo 24, 2016


Seguimos con una nueva entrada sobre las fórmulas de tratamiento y su relación con las variables sociales (4), para comentar ahora algunos datos sobre la proporción entre mujeres y hombres en la emigración a América durante el siglo XVI, así como sus lugares de procedencia.

Ya hemos hecho referencia a que en la composición inicial destaca la cantidad de mujeres procedentes del antiguo reino de Sevilla que marchan al Nuevo Mundo en el primer cuarto de siglo. También es cierto es que en la emigración a América predominan los solteros sobre los casados y los hombres sobre las mujeres, aunque a partir de la segunda mitad del XVI los dos grupos empiezan a equilibrarse (según los datos que en su día proporcionó el estudio de P. Boyd Bowman).

Para el siglo XVIII la diferencia entre emigración de hombre o de mujeres es mínima, según los datos que se desprenden de los estudios de Isabelo Macías, sobre Jaén y Málaga, y el de Lourdes Díaz-Trechuelo y Antonio García Abásolo para Córdoba. En esta localidad, de 8.241 emigrantes consignados, 4550 son hombres (54,9%) y 3741 son mujeres (45,1%).

Mujeres y esposas españolas en América

De las cartas estudiadas de emigrantes del XVIII, el 76,03% de las esposas son de procedencia andaluza. Las causas aparecen esbozadas por los profesores Macías y Morales Padrón:

  1. De una parte puede deberse a una carencia de la documentación: quizá las cartas solicitando la ida de las esposas o preguntando por los familiares, no llegaban a otras zonas más alejadas de la Península.
  2. De otra, el alto porcentaje de andaluzas casadas con no andaluces, quizás durante la permanencia de estos en Sevilla o Cádiz mientras se formaban las flotas. Acudimos de nuevo a los datos que nos ofrecen las cartas de emigrantes. En el corpus de cartas del s. XVIII, de un total de 46 esposos no andaluces hay:
    • naturales de otras regiones de España (41)
    • europeos (4)
    • americanos (2)

mujeres y hombresDe ellos, 30 contrajeron matrimonio con andaluzas; y de otros 16 -de los que desconocemos su procedencia geográfica-, 13 se desposaron con andaluzas, casi todas ellas, nacidas en Cádiz y Sevilla.

Estas cifras no hacen pesar que estos emigrantes, antes de su pase definitivo al Nuevo Mundo, efectuaron una emigración interior hacia las ciudades de la Baja Andalucía, sobre todo, a Cádiz y Sevilla, sin duda, atraídos por el flujo de la riqueza americana y donde debieron permanecer un estimable período de tiempo para dar ocasión a estos matrimonios.

Mezclas sociales y geográficas de la emigración

Pero en lingüística, la variación geográfica es debida en gran medida a la situación y diferenciación sociales y es, fundamentalmente, una variación social. Desde nuestro punto de vista, la importancia del estudio sociolingüístico en la América de los siglos XVI y XVII es fundamental, ya que la variación diatópica está, podríamos decir, «neutralizada» por la múltiple composición de las sociedades virreinales.

A parte del mestizaje étnico o racial habría que considerar una especia de -si me permiten la expresión- “mestizaje provincial», que es el que provocan la mezcla de individuos procedentes de distintas zonas peninsulares en una misma población urbana americana. En el caso de los matrimonios aún es más llamativo, ya que está comprobado el alto número de mujeres sevillanas y gaditanas que se casan con individuos de procedencia peninsular no andaluza.

Las consecuencias sociolingüísticas de esta mezcla de regiones, clases y oficios, están aún por estudiar y sólo conocemos muy parcialmente algunas influencias mínimas, en parcelas tales como el léxico.
Tampoco creo que debamos perdernos en la estadística de las cifras de la emigración, ya que aunque la mujer pasara en menor número, es muy relevante su origen peninsular, y su influencia en la sociedad criolla fue tremenda.

Hoy es innegable que al otro lado del Atlántico, la mujer ocupó un puesto de especial prestigio e influencia que configuró la sociedad criolla de las principales ciudades americanas, y así se desprende de los testimonios de las propias cartas.

 


Tags

Andaluz, Cartas, Mujer, Sociolingüística


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