Español de España y Español de América

Hablamos un mismo idioma. Esto es lo que nos hace ser miembros de una misma comunidad idiomática que, aunque ha vivido sucesos históricos y sociales diferentes a ambos lados del Océano, nos permite hoy comprendernos y compartir una herencia cultural.

Esta es también la impresión que tienen un hablante de cualquier país hispanoamericano y un hablante de España cuando intercambian una comunicación: ambos usan un mismo idioma , aunque con variación y de manera diferente, poniendo en marcha distintos recursos lingüísticos, pero que crea sin duda un vínculo común.

Sólo la generalización de rasgos diferenciadles permite hablar de un español de España y un español de América, dos fuertes evoluciones de una lengua que tiene hoy más hablantes y defensores en América que en su cuna Europea.

La percepción lingüística del hablante

La intuición del hablante popular percibirá diferencias en muchos aspectos, empezando por notar una distinta entonación y ritmo al hablar, que no sabe describir muy bien, pero que -generalizando un tanto- otorga una cualidad más musical a la entonación del español americano.

Aunque el hablante popular no sepa concretar por qué, de hecho suele existir un aprecio sociolingüístico mutuo. De un aparte, el hablante de España piensa que en América se habla una lengua más pura, más ajustada a los usos correctos, más “correcta” en muchos usos. De otra, el hablante americano sigue viendo en la norma peninsular de la antigua metrópoli un modelo digno de ser tenido en cuenta, ya que España es la “cuna” del español.

La variación interna del español

La variación lingüística es inherente a una lengua de expansión histórica y geográfica amplia y en este sentido, el castellano convertido en español adquirió una dimensión geográfica y social como pocas lenguas coetáneas.

Actualmente, dentro de España hay discordancias lingüísticas muy notables, de forma que un hablante español del sur, por ejemplo, puede sentirse ajeno a la forma de hablar de un compatriota del norte peninsular y mucho más próximo a un hablante hispanoamericano, con el que comparte rasgos de pronunciación e incluso de morfosintaxis.

El hablante popular del sur de España comparte con el americano incluso el motivo por el que siente muy diferente la forma de hablar de un norteño peninsular y, aunque no sepa explicarlo técnicamente, hará una referencia, por ejemplo, a la entonación o a la forma de pronunciar las consonantes. Estos rasgos establecen una diferencia acusada que emocionalmente los desvinculan.

Además, dentro del continente americano hay también radicales diferencias en la articulación de consonantes y vocales, en los usos morfosintácticos y en la entonación y el léxico. Estos últimos factores se deben sin duda a la  influencia directa del sustrato indígena y al contacto regular que del español y lenguas autóctonas han mantenido hasta la actualidad.

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El primer territorio continental conquistado y poblado de forma amplia es el país que hoy llamamos México, que es en realidad una expansión del nombre náhuatl de su capital. Los españoles del siglo XVI no dudaron cómo debía nombrarse esta región principal: Nueva España.

Te dejo con este podcast en el que te cuento más datos sobre  el español en América y en el mundo actual. No olvides suscribirte para no perderte ningún episodio.

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Eva Bravo, Catedrática de Lengua Española de la Universidad de Sevilla. Investigo sobre Español de America, la historia de la lengua española y las variedades del español. ¡Aquí hablamos en español y sobre el español!

Eva Bravo

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